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El Centinela
Martes, 21 de agosto de 2018 | Leída 1131 veces

Un Consejo para el Director

No hay consejo más leal que aquel que se da desde una nave en peligro. (Leonardo da Vinci)

      [Img #4848]

      Con el traspaso de poderes y la puesta en funcionamiento del nuevo Gobierno, también comienza una nueva etapa en la Guardia Civil. No sabemos si será corta o larga pues la duración de los cargos no depende de ellos mismos sino del devenir de la vida política en España, pero lo que sí dependerá del nuevo Director General es el éxito o el fracaso de su gestión en ese tiempo que le corresponda estar al frente de esta Institución.

 

      Una vez más, el Patio de Armas de la Dirección General de la Guardia Civil se vistió de gala para dar la bienvenida al nuevo sucesor del Duque de Ahumada. En su alocución dijo volver a casa, pues no en balde vivió en un Cuartel de la Guardia Civil siendo su padre brigada del Cuerpo. ¡Ahí es nada!

                                                                         

      En su discurso dejó bastante claro que se incorpora a este Cuerpo con ganas de trabajar por él y para él, sintiéndose muy orgulloso de dirigirlo, y por tanto, decidido a solucionar la diversa problemática existente.

 

      Señor Director, hace tiempo que escribí en parecida ocasión que, y cito textualmente: “El Cuerpo al que representa, ha evolucionado en estos años hacia una modernización sin precedentes, donde el mayor activo ha ido mejorando sus circunstancias laborales y familiares considerablemente, alcanzando unas condiciones sociolaborales que están sirviendo de base para lograr una mejor gestión de esta Institución. La importancia que tiene el personal del Cuerpo en el contexto organizacional y también social, no puede verse difuminado en un afán de recuperar la operatividad de las distintas Unidades, que han visto mermadas sus capacidades por la falta de inversión en capital humano. Ese precio, muy alto por cierto, ya se ha pagado con creces durante muchos años, pues, con mantener la figura del Comandante de Puesto, se tenía solucionada la “papeleta” ante cualquier eventualidad ya que estaba de servicio las 24 horas del día si era necesario, amparado en una productividad que hacia brillar su fino hilo conductor ante cualquier síntoma de desacuerdo con el Mando.

 

      Se abre por tanto una nueva etapa para la Guardia Civil. Una etapa llena de posibilidades de mejora, pero también de incertidumbre. Todo dependerá de cómo el nuevo Director General de la Guardia Civil ejerza su cargo; para ello tendrá delante a un Cuerpo disciplinado, serio en sus convicciones pero preocupado también por su futuro, pues queda mucho por hacer y por avanzar. Pero para ayudarle en esta difícil tarea tendrá a su lado a las asociaciones profesionales, las cuales, cada una con su propia idiosincrasia, le aportarán aquellos argumentos que necesite para tomar las decisiones más acertadas. Su participación en los diversos proyectos normativos así como en la vida cotidiana de la Guardia Civil, le dará una visión complementaria de la que puedan presentarle aquellos que la elaboran desde el interior de los muros de la fortaleza. Pero recuerde que sin participación no hay compromiso. Y esta premisa que debe ser del todo bilateral, tiene que empezar por tomarse muy en serio el funcionamiento del Consejo de la Guardia Civil como órgano colegiado y consultivo de la propia Dirección General, pues si su presidente no sabe ni donde está el salón donde se llevan a cabo los Plenos y el máximo responsable de la institución se lo tomara de forma baladí y no escuchara con empatía, simplemente dejaría de ser un líder para caer en los paradigmas de administración.

 

      Si lo que desea es establecer y tener unos cauces de entendimiento y conocimiento basado en fórmulas empíricas; si lo que quiere es diagnosticar correctamente antes que prescribir, nadie mejor que las asociaciones profesionales para proporcionarle esos datos, que a la postre, serán los que midan el pulso de la Guardia Civil. Le puedo asegurar que desde la Asociación de Suboficiales ASESGC y del resto de representantes que se precien, llevarán a cabo una colaboración responsable y generosa”.   

 

      No me gusta repetirme, pero en este momento la ocasión lo merece.

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