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Redacción
Miércoles, 17 de enero de 2018 | Leída 1410 veces
EQUIPARACION SALARIAL

La negociación por la justa retribución del compromiso de guardias civiles y policías nacionales debe tratarse con mayor rigor

El Ministro decepciono en su solemne comparecencia, no dijo nada concreto. Incluso reconoció que no tenía una cifra cerrada con Hacienda. Se presentó con un acuerdo en el que escuetamente se comprometía a “impulsar la financiación de la equiparación salarial total y completa”.

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Miles de guardias civiles estaban pendientes de lo que el Ministro del Interior se había comprometido a anunciar con tota solemnidad en un Pleno Extraordinario del Consejo de la Guardia Civil del día 16 de enero: la cifra de la equiparación salarial. Dijo que la tendría ya cerrada para esa fecha con Hacienda y los partidos políticos que apoyaban los presupuestos. Insistió el Ministro en la reunión del día 26 de diciembre en que la fecha de los Consejos de Policía y Guardia Civil (ambos el día 16 de enero) no eran un capricho sino que obedecían a un tiempo prudencial para tener cerrada ya la cifra con todas las garantías.

 

Pero el Ministro decepciono en su solemne comparecencia, no dijo nada concreto. Incluso reconoció que no tenía una cifra cerrada con Hacienda. Se presentó con un acuerdo en el que escuetamente se comprometía a “impulsar la financiación de la equiparación salarial total y completa”.

 

En el punto segundo de dicho acuerdo alude a fijar esa equiparación “puesto a puesto” dejando también en agua de borrajas su afirmación del día 26 de diciembre y de la que nos hicimos eco en su momento de que “el primer año de la equiparación debe llegar a todos una cantidad que se note”, esto significa un reparto lineal el primer año y en los sucesivos ya se verían las necesidades más específicas.

 

Por tanto, no existe una cantidad concreta que el Ministro pueda comprometer para la equiparación salarial y lo único que hace es fijar un tope máximo de 1500 millones de euros pero sin fijar un mínimo para este primer ejercicio de 2018 que todos ciframos en 500 millones de euros.

 

En el punto cuarto del acuerdo presentado, las asociaciones nos debemos comprometer a “aceptar la sustitución de cualquier derecho de carácter sociolaboral que no tengan reconocido los Mossos de escuadra por aquellos que estos tengan reconocido…”. “En caso de no resultar posible dicha supresión o requerir un determinado plazo temporal, las cantidades destinadas a financiar tales derechos se restarían de la cantidad….”.

 

¿Cómo es posible que un Ministro de un país democrático como es España pretenda cuantificar un derecho sociolaboral y restarlo del sueldo?. ¿Podemos las asociaciones renunciar a derechos consolidados de los guardias civiles o sustituirlos por una cantidad económica que nos restarían del sueldo?, ¿no deberíamos consultarles antes y previamente conocer cuáles son esos derechos y su cuantificación económica?.

 

La respuesta a estas cuestiones podrá intuirse de las afirmaciones que hizo el Secretario de Estado de Seguridad en el Pleno del Consejo de la Guardia Civil: “No se puede definir la equiparación en lo que me conviene y no en lo que no me conviene”. ¿No quieres caldo?, pues toma dos tazas.

 

Las asociaciones profesionales, ASESGC entre ellas, desestimamos ese acuerdo por responsabilidad, apoyado sobre dos premisas fundamentales que son las que, en términos generales, defienden los sindicatos de Policía, JUSAPOL y los partidos políticos: la primera es que deben ponerse sobre la mesa 500 millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado para 2018 destinados a la equiparación y que su reparto en ambos cuerpos sea lineal y segundo, que debe eliminarse de la negociación cualquier elemento ajeno a la misma como son los derechos sociolaborales.

 

El Ministerio del Interior pretende iniciar una negociación empleando tácticas y estrategias políticas, introduciendo elementos ambiguos e indeterminados que generan incertidumbre con lo que coloca el acuerdo más en el ámbito de la coacción que en el de una negociación leal y sincera como debería tratarse este asunto pues estamos jugando con la ilusión de miles de policías y guardias civiles por disponer de unas retribuciones que reconozcan su trabajo y lo dignifiquen. Hombres y mujeres que no entienden estas formas.

 

Estamos ante la mayor oportunidad jamás vista para conseguir la equiparación salarial, las asociaciones profesionales y sindicatos de policía representativos hemos hecho lo correcto al negarnos a firmar en un barbecho sin dejarnos seducir por una cifra que, a poco que se profundice en la lectura del acuerdo, vemos que es un simple desiderátum, “no estoy en condiciones de dar una cifra”, dijo el Ministro.

 

No podemos olvidarnos de los innumerables acuerdos firmados alegremente con el Ministerio del Interior que luego jamás se cumplieron.

 

Empieza una negociación que el Ministerio ha decidido ensuciar,  nosotros no entendemos de tácticas y estrategias negociadoras  pero tenemos lo más importante; la razón. No nos vamos a conformar con nada que no sea igualar nuestras nóminas. Juzgarnos cuando esto termine.

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