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Redactor jurídico
Viernes, 15 de diciembre de 2017 | Leída 1090 veces
ASES CASTILLA-LA MANCHA

El General Llamas asiste la postura defendida por ASESGC sobre la figura del Suboficial

ASESGC responde a las propuestas de una Asociación que sugieren un escenario de duda poco responsable y que en nada favorece a la Escala de Suboficiales

[Img #4768]El pasado día 12 de diciembre, los representantes de las distintas asociaciones profesionales de la Guardia Civil a nivel Castilla-La Mancha fueron convocados por el mando de la Zona, el General Llamas Fernández, y así continuar la línea de reuniones que, al menos, una vez cada seis meses han de celebrarse entre los distintos jefes territoriales (de Comandancia, Zona, etc.) y las asociaciones con representación en el Consejo de la Guardia Civil.

 

Despierta ponderosamente la atención que en el trasunto de estos encuentros, y por parte de una asociación generalista que, a su vez, enarbolara bandera en pro de los intereses del suboficial con una ínfima representación a la luz de los resultados electorales de finales de 2017, se evoquen asuntos que inciden negativamente en la percepción subjetiva de los presentes, en particular del recién incorporado al cargo de Jefe de la Zona –acompañado por el Coronel al mando de su Plana Mayor- sobre la figura del Comandante de Puesto de la categoría de Suboficial.

 

En la ocasión, ASESGC, representada por boca de los destacados autonómicos Fernando Castellanos y Joaquín Contreras, no quedaría impasible a semejante despropósito, ofreciendo a los presentes un pasaje normativo, de refresco, para finalmente concluir que el trato diferenciado que envuelve el actual acervo legislativo interno, en su mayor parte, deviene del cargo ostentado de “jefe o mando” de la unidad y, en menor medida, del empleo que se ostente, ya sea el de cabo, sargento o teniente.

 

« (…) quien sucede no tiene las mismas potestades que el titular, pues no podrá modificar las instrucciones recibidas, salvo autorización expresa del sucedido, del superior jerárquico o en caso de emergencia…»

 

Tendenciosamente, de las cerca de veinte propuestas formuladas por las distintas asociaciones se intercalaron dos que no admitían duda de la intencionalidad de sus promotores. “(…) malestar porque no se obliga a suboficiales Comandantes de Puesto a realizar servicios preventivos rutinarios, y sin embargo a un guardia civil o cabo en funciones de Comandante de Puesto se le nombra u obliga a realizar patrullas ordinarias (siglas de la asociación proponente); y una segunda que conmuta el orden a fin de no ser advertida y que cita textualmente “Sucesión o aseguramiento de la continuidad en el ejercicio del mando: el servicio del personal que lo ejerce cuando esté encuadrado en el régimen general, ha de planificarse con carácter general en horarios diurnos que le permitan atender adecuadamente la continuidad en el ejercicio del mando (siglas de la Asociación proponente). A mayor abundamiento, los tres iniciales asuntos expuestos por parte de su interlocutor aducen, con poco acierto, la gestión de los “suboficiales” Comandantes de Puesto a la hora de interesar de escalones superiores, por ejemplo, la reparación de un vehículo oficial o no hacer observar, con rigor, cuanto se dice de los tablones a disposición de las asociaciones representativas sobre los que el jefe de acuartelamiento parece no acusar control alguno.

 

Por el interés que suscita y la enérgica respuesta que cabía dar, en la ocasión, por quién conforma la Comisión de Calidad de ASESGC, a su vez, Vicepresidente 2º a nivel Nacional de la Asociación, Joaquín Contreras, durante poco menos de diez minutos atendió gustoso la afrenta cuyo contenido expositivo se transcribe literal a continuación:

 

«ASESGC no ve con buenos ojos la cuestión que plantea (siglas de la asociación proponente), más bien, en su forma de expresión si ponemos en relación los puntos séptimo y octavo propuestos con el contenido subyacente de los tres primeros asuntos abordados; pues entendemos que a través de su planteamiento sugiere un tratamiento diferenciado en atención al régimen del que proviene el sucesor o sustituto. Tal vez, ASESGC, se muestre a la defensiva con respecto a esta Asociación, por la sugerente oposición, infundada en muchos casos, que muestran sus representantes, presentes, al aducir posturas que suelen colocar al Suboficial, lato sensu, en un escenario de duda que para nada favorece a la Escala de Mando de los Suboficiales.

 

A modo de introducción, y así poder dar una respuesta lo más coherente posible tanto al presente punto, como al siguiente que parece continuar la misma tónica de ataque y que desde aquí reprobamos; empezaremos por refrescar a los concurrentes los preceptos normativos que le son de aplicación.

 

El mando será ejercido por quien dirige la unidad en base a la estructura organizativa del Cuerpo y a fin de garantizar el correcto desempeño de las misiones encomendadas, por tanto, es necesario que el mando de las unidades sea ejercido siempre, aun cuando éste quede vacante. Es bajo esta premisa cuando surgen los conceptos de sucesión y continuidad en el mando. Cuando el titular del mando se encuentre ausente le sucederá en el ejercicio de éste, con carácter interino o accidental, la persona que reúna las condiciones recogidas en los artículos comprendidos en la Sección 2ª del Capítulo II de la O.G. 9/2012. La sucesión se producirá con carácter accidental por ausencia del titular o interino que le impida ejercer el mando de manera efectiva. En este caso, quien sucede no tiene las mismas potestades que el titular, pues no podrá modificar las instrucciones recibidas, salvo autorización expresa del sucedido, del superior jerárquico o en caso de emergencia. La sucesión de mando, independientemente de la modalidad, se nombrará de forma expresa por el superior jerárquico del mando sucedido, anotándose en la hoja de servicios del interesado. Es, por tanto, en la sucesión que se nombra con carácter interino en la que se produce la asunción de idénticas funciones que desarrolla el titular cesado, ejerciendo, tal y como le corresponde al sucedido, el mando de la unidad por el periodo de tiempo que sea necesario.

 

En este contexto, no cabe admitir una regla de marcado carácter general que obligue a los Comandante de Puesto, en su amplia mayoría suboficiales, a planificar los servicios en horario matinal siempre que haga uso de un descanso semanal o una ausencia temporal, por lo general, de corta duración ya que, como venimos defendiendo, la accidentalidad del ejercicio de este mando le habría de llevar a afrontar situaciones sobrevenidas o arropadas de inmediatez, pues a decir del resto, por parte del titular o interino se habrán adoptado medidas organizativas propias para su adecuada solución o, en otro caso, de ser de tal magnitud que hicieren indispensable retornar a sus funciones esto está asimismo contemplado. Desde esta perspectiva, la experiencia acumulada por los representantes de ASESGC en cuestiones inherentes al ejercicio del mando, confirman que aun estando en situación de no disponibilidad, el mando titular suele ser informado “ex ante” a la toma de decisiones importantes por parte del sustituto o sucesor, aunque de esta última figura admitimos la menor frecuencia.

 

En conclusión, no nos oponemos a que atendiendo a la casuística particular de una unidad o un supuesto determinado, se estudie la viabilidad de orientar los servicios del sustituto a jornada matinal; y, en otro caso, es decir, establecer esa disposición con carácter general o de observación en todos los supuestos de la Zona, no creemos en la necesidad de condicionar aún más la labor de planificación del servicio, ya de por sí, bastante condicionada.  

 

Añadimos (ASESGC) que no acabamos de entender esta obstinación por el “suboficial” Comandante de Puesto que externaliza (siglas de la asociación proponente). Enfatizamos, por si no ha quedado lo suficientemente claro en nuestra exposición, que no es al Suboficial Comandante de Puesto a quién la norma otorga un régimen de servicio diferenciado, sino, en cualquier caso, al “jefe de la Unidad” o “mando de la unidad”. Es por ello, que remitimos a esta asociación (siglas de la asociación aducida) a consultar y refrescar sus apuntes, orientando la lectura, por economía expositiva, a los artículos 6, 7 y siguientes de la Orden General de Mando, Disciplina y Régimen Interior, OG 9/2012.»

 

A todo esto, la intervención de quién preside el acto, el General Jefe, no se hizo esperar, y sorprendió gratamente a nuestros representantes pues, haciendo gala de una pulcritud expositiva -digna de reconocer- y un denotado conocimiento del Derecho, asistió la postura defendida por ASESGC, recomendando a los congregados ceñirse en las distintas intervenciones a los asuntos de debate desde una visión constructiva, participativa y orientados hacia planteamientos generales propios del escalón territorial de desarrollo de esta reunión, cual supone el nivel Zona de Castilla-La Mancha.

 

Por último, a modo de recomendación, cabe introducir que para alcanzar un fin no es menester arrasar con aquello que de algún modo incomoda.

 

Concluyó, el Alto Mando, que la Escala de Suboficiales se hizo acreedora y mantiene en la actualidad, digno respeto y admiración tanto por el grado de compromiso que aflora en los miembros que la integran como por la gran responsabilidad que descansa en este escalón de mando dentro de la estructura organizativa del Cuerpo.

 

 

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