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Iustitia
Sábado, 12 de diciembre de 2015 | Leída 564 veces
ASES JURÍDICO

El Togado Militar archiva la causa por abusos de autoridad del CPM contra un sargento, asistido de ASES, bajo el prisma de “tratos negligentes, vejatorios, agravios comparativos, coacciones y faltas de respeto hacia subordinados”

No será que lo pretendido, en realidad, fuere emplear absurdos recursos desmesurados y costosos, o esfuerzos insólitos, para realizar mínimas cosas o solucionar problemas ínfimos o nimios. No será que a veces las soluciones tan desmesuradas pueden provocar detrimentos mucho mayores que lo que se pretende resolver. No será que, en punto de mira un suboficial, resulte “Matar moscas a cañonazos”…

 

 

[Img #4317]ASES-GC no ve con buenos ojos que el reproche que pudiera recaer en un profesional de la Guardia Civil, al tratarse de un suboficial, se manifieste en la buscada reconvención «ab initio» en el ilícito grave, muy grave o, incluso, delito. Ello, rompe en lo fundamental, las novedades más importantes introducidas en el marco disciplinario del Cuerpo, y que se enmarcan en el objetivo que impregna toda la Ley 12/2007 de encontrar un equilibrio correcto entre los instrumentos que se precisan para el mantenimiento de un modelo disciplinario eficiente y actual.

 

El Servicio Jurídico de ASES no tuvo duda, aunque la asistencia no resultaría ajena al esfuerzo, de que la partidaria acusación vertida contra su defendido, el sargento J.R.G., adolecía del rigor necesario como para sostener jurídicamente semejante despropósito, pues es claro que el 103 del CPM castiga al Superior, que abuse de las facultades de su mando o de su posición en el servicio; irrogare un perjuicio grave al subordinado; le obligare a prestaciones ajenas al interés del servicio o le impidiere arbitrariamente el ejercicio de algún derecho, y art. 106, que contempla, como modalidad delictiva de trato degradante o inhumano, al subordinado en empleo o función.

 

El Fiscal Jurídico Militar, llevó a cabo una actividad dirigida a la averiguación y esclarecimiento de los hechos puestos de manifiesto por el guardia civil, subordinado del suboficial, llegando al convencimiento, corroborado en el Auto por el Juez Togado Militar, de que «(…) la conducta que en general se imputa al Sargento de la Guardia Civil, no constituye ningún delito militar, especialmente los que han sido descritos con minuciosidad», tras valorar y argumentar los tres condicionantes exigidos por la jurisprudencia para la aplicación del tipo o tipos legales considerados, a saber, condición de militares de los implicados –permanente-; relación jerárquica de subordinación y la existencia de “abuso” y/o “humillación, degradación del inferior y desprecio del valor fundamental de la dignidad humana”.

 

(…) no se observa que ninguno de los comportamientos denunciados llegue a integrar alguno de los delitos de «abuso de autoridad» que contempla el Código Penal Militar (decreta el Auto de archivo)

 

Centrados, por obvias razones, en “lo abusivo”, concepto relativamente indeterminado, es equivalente, en una conducta dolosa genérica, a lo excesivo, desmesurado o desmedido, a lo injusto o arbitrario, y, finalmente, al mal uso que se hace de las potestades que corresponden al cargo que se desempeña, de naturaleza meramente instrumental en el desarrollo de las relaciones jerárquicas de las FAS para mantener la disciplina, utilizándolas para finalidades distintas o desviadas para aquellas para las que han sido conferidas (Sentencias de la Sala V del Tribunal Supremo de 22 de marzo y 5 de diciembre de 1989, 4 de noviembre de 2002, 27 de octubre de 2004 y 17 de enero de 2006). Y, además, debe de haber una consecuencia: perjuicio grave, en un análisis casuístico, atendidas las circunstancias del caso y las consecuencias materiales y morales (Sentencia de 18 de diciembre de 1995).

 

No será que lo pretendido, en realidad, fuere emplear absurdamente recursos desmesurados y costosos, o esfuerzos insólitos, para realizar mínimas cosas o solucionar problemas ínfimos o nimios. No será que a veces las soluciones tan desmesuradas pueden provocar detrimentos mucho mayores que lo que se pretende resolver. No será que, en punto de mira un suboficial, resulte “Matar moscas a cañonazos”…

 

 

SERVICIO JURÍDICO DE ASES-GC

Letrada Dª. Sara Isabel Jiménez Alonso

Correo electrónico: juridico@asesgc.com   

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