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Iustitia
Martes, 1 de diciembre de 2015 | Leída 1634 veces
ASES JURÍDICO

La Administración es condenada a indemnizar con 15.000 euros a un Brigada de ASESGC

Un error de la Dirección General supuso al suboficial un perjuicio que, al parecer de ASES no admite límite en los daños materiales, pues el impacto psíquico sufrido por este guardia civil debió valorar la agresión al acervo extrapatrimonial de la personalidad

[Img #4297]Quién fuera ascendido al empleo de Brigada, aún en contra de su (expresa) voluntad, cumplió religiosamente con el deber de cursar -en plazo- la instancia que obedece a su interés personal, usando del debido conducto reglamentario a través de su Compañía territorial. Semejante error, achacado a la pérdida o extravío del documento que al parecer nunca llegó a su destinatario, no sólo conllevó la quiebra psicológica al no aguantar la situación particular y familiar, sino que dicho maltrato pretendió saldarse con la ridícula e irrespetuosa indemnización de 180 euros que le fuera reconocida por Resolución del Secretario General Técnico del Ministerio del Interior.

 

La jurídica de ASES-GC, Sara Isabel, supo asistir con nota al Brigada en su derecho y bienes, logrando del Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo número dos de Madrid, la condena a la Administración a una indemnización muy superior a lo inicialmente reconocido, quedando fijada por sentencia en la cantidad total de 15.000 euros (sin contar los 15.319 euros ya cobrados en concepto de traslado de residencia, transporte y viajes pagados por la Guardia Civil por destino forzoso) de los que nada menos que 11.000 responden al daño moral obligado a soportar. Respecto a la efectividad del daño moral producido, debe convenirse que resulta sin necesidad de prueba adicional alguna por la sola circunstancia de haberse visto el suboficial injustamente forzado a trasladar su residencia.

 

Por mor del artículo 139 de la Ley de Régimen Jurídico, los particulares tendrán derecho a ser indemnizados por las Administraciones Públicas correspondientes, de toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos. No quisiéramos reparar en que semejante error y que, no obviemos, cuyo aporte económico en definitiva paga el ciudadano, fuere en origen atribuible a la falta de cuidado de otro suboficial en funciones de Comandante de Puesto, pues en tal caso, cuando menos, y a vista del sorprendente por ingrato número de expedientes abiertos a suboficiales, la sanción disciplinaria cerraría el nefasto resultado.

 

Alguno se cree motor prácticamente autónomo de interpretación del derecho.

 

Mi capitán; ay de mí, mi Capitán. El suboficial (…) por resolución de 21 de diciembre de 2011 tenía que ser evaluado para el ascenso a Brigada, renunciando a dicha evaluación el 5 de enero de 2012 por medio de instancia presentada en su Puesto de destino, y dentro del plazo de 15 días establecido para ello por la propia resolución. Haciendo sus deberes el Comandante de Puesto, dicha instancia fue registrada con el número (…) de entrada y remitida por conducto reglamentario a la Compañía de esa Unidad. Posteriormente, en resolución 160/04146/12 de 6 de marzo de 2012, el Sargento 1º (…) es ascendido al empleo de Brigada y destinado en la Comandancia de (…), donde hubo de presentarse. Ello, llevó al suboficial a la atención facultativa acreditada y al tratamiento necesario dilatado llegando a recurrir a psicólogo forense particular al no existir en esta especialidad cobertura sanitaria gratuita.

 

Desde este enfoque, tal vez sea momento de reflexionar sobre el “salto del conducto regular” –ascendente y descendente-, haciendo de menos generalmente al suboficial en su labor de jefe de unidad; y, de otro lado, la escasa o nimia reprochablidad exigida al Superior si decide no elevar lo que el responsable de una unidad subordinada cursa a tal fin. Esto será harina de otro costal, que muy pronto cabrá enfrentar… Alguno se cree motor prácticamente autónomo de interpretación del derecho.

 

SERVICIO JURÍDICO DE ASES-GC

Letrada Dª. Sara Isabel Jiménez Alonso

Correo electrónico: juridico@asesgc.com   

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