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Redacción
Viernes, 30 de octubre de 2015 | Leída 1503 veces
GRUPO TRABAJO ORDENANCION ENSEÑANZA GUARDIA CIVIL

La enseñanza en la Guardia Civil niega niveles de desempeño y de cualificación propios a los guardias civiles y los compara con las FAS

Debe compararse de forma directa a los suboficiales de la Guardia Civil, por su condición de Fuerza de Seguridad, con los Subinspectores de la Policía Nacional, cuya formación es equivalente al nivel académico oficial de Grado, nivel MECES 2

 

Con fecha 27 de octubre de 2015, tuvo lugar la segunda reunión de trabajo de la Comisión del proyecto de Real Decreto de ordenación de la enseñanza en la Guardia Civil, la cual además de estrenar nuevo Presidente, sirvió para conocer el calado de las alegaciones tomadas en cuenta por la Administración, la propia Dirección General, de entre las más de 140 aportadas por las asociaciones profesionales.

 

De entre todas las alegaciones presentadas, solo han sido apreciadas aquellas de bajo perfil, casi calificables de meramente técnicas, ya que en casi ningún caso permiten entender que la norma avanza en el horizonte reglamentario, más allá de lo literal de la Ley de la que emana.  Este avance, que permite en la mayoría de las ocasiones adaptar el espíritu de la norma a la realidad social y legal imperante, no puede enunciarse incompatible con la redacción del Real Decreto del que hablamos, cuando no lo es para cualquier otro texto legal semejante.

 

Su rango principal como texto normativo, es la de modular la Ley emanada del  poder  legislativo, como herramienta para obtener preservando el principio de seguridad jurídica, unos preceptos reglamentarios adaptados a su tiempo.  Es por ello que ASESGC defiende que el proyecto de Real Decreto de la ordenación de la enseñanza en la Guardia Civil, establezca un panorama educativo adaptado a los niveles de cualificación y desempeño conocidos en la función policial pública de carácter estatal y, por qué no, más avanzado si cabe.

Por ello y pese a que la Administración ha designado un competente equipo de profesionales de la Guardia Civil, dependientes de las distintas Jefaturas y Subdirecciones, sobradamente preparados y deseosos de prestar el mejor servicio a nuestra institución, causó una tremenda y desagradable sorpresa comprender que las indicaciones que deben habérseles dictado para desarrollar el texto que volvíamos a discutir, así como la no aceptación de las alegaciones efectuadas, proviene de posibles, por un decir….. espurios y abyectos intereses.

 

ASESGC-PROFESIONAL a través de la representación de su Comisión de Enseñanza, efectuó un nutrido alegato donde enumeró las evidencias de un paralelismo innecesario con la ordenación de la enseñanza en las Fuerzas Armadas, pues pese a que no se pone en duda nuestro carácter militar, desecha la función de Fuerza de Seguridad sin razón alguna, comparando los niveles de desempeño y de cualificación propios de los guardias civiles, a los de las distintas escalas de las Fuerzas Armadas. 

 

Se contestó a la manida correlación de la Escala de Cabos y Guardias con las escalas de Tropa y Marinería de las FAS, exponiendo que la formación de los segundos, de nivel de Técnico del sistema educativo general, lo es en virtud a una cualificación profesional de nivel II, al igual que la cursada por vigilantes de seguridad, guardas rurales y  escoltas.   Dichos profesionales, muy dignos por otra parte, representan sin duda un estadio superado por la función policial pública, aunque en esta última existan puestos de trabajo con semejantes exigencias profesionales.

 

Habida cuenta de que un estadio inmediatamente superior se corresponde con la función policial pública anteriormente mencionada, debe considerarse natural que la combinación de formación y experiencia profesional desemboque en la obtención del siguiente nivel educativo por parte de quienes ocupan por orden ascendente la primera de las escalas de la Guardia Civil, la Escala de Cabos y Guardias, como ya reconoce la Ley 29/2014, de Régimen de Personal de la Guardia Civil en su artículo 71, cuando a los cabos les es reconocido el nivel de cualificación del Técnico Superior del sistema educativo general.  Por tanto, si ya se efectúa para unos miembros en concreto de la escala, con su lógica y necesaria exigencia de determinados requisitos, bien académicos o de experiencia profesional, nada impide que a posteriori al acceso a la escala, todos los guardias civiles puedan conseguir dicho nivel de cualificación profesional y su reconocimiento académico.

 

ASESGC no pretende vulnerar la norma ni adulterar su espíritu, más bien al contrario, aprovechar al máximo todo lo que en un sentido u otro distingue a nuestra Ley de Personal de aquella de la Carrera Militar, para vindicar a los guardias civiles como militares, sí, pero de una Fuerza de Seguridad.

 

Habiendo mencionado lo que parece obvio en referencia la Escala de Cabos y Guardias, que es que todos sus integrantes se encuentren en condiciones de obtener la equivalencia al título académico de técnico superior del sistema educativo, más allá del momento de su incorporación a la escala y con el cumplimiento de determinados requisitos, cabe entrar ahora en el tema que trata sobre cual debe ser el tratamiento a dispensar, a quienes desde la escala de cabos y guardias, pretendan acceder a la escala de suboficiales.

 

ASESGC no puede dejar de expresar su consternación al haber observado como la segunda versión del texto propuesto por la Administración, asimila el acceso en la Escala de Suboficiales de la Guardia Civil, al acceso a las escalas de suboficiales de las Fuerzas Armadas, en su modalidad de ingreso sin titulación.  Nada más y nada menos que tres (3) años de formación para acceder a la Escala de Suboficiales, algo totalmente inaudito y claramente inasumible para quienes defienden una carrera profesional del ámbito superior, claramente acumulativa y profesionalizante.

 

Nadie parecía recordar que, en el ámbito de las Fuerzas Armadas, el acceso a las escalas de suboficiales en su modalidad de ingreso con titulación previa, establece un solo curso lectivo para la formación militar.   ¿Qué ocurre entonces? Que un ciudadano, no militar, que posea el título de Técnico Superior en Automoción, se convierte en suboficial de los ejércitos sin ninguna experiencia previa en tan solo un año, durante el cual adquiere el particular estatus para el desempeño de las labores propias de su escala.  Dichas labores como el eslabón fundamental en la estructura orgánica y operativa de las Fuerzas Armadas son, ejercen el mando, como una acción directiva específica de las Fuerzas Armadas y, la iniciativa que les corresponde para transmitir, cumplir y hacer cumplir, en todas las circunstancias y situaciones, las órdenes e instrucciones recibidas y asegurar la ejecución de las tareas encomendadas en la realización de funciones operativas, técnicas, logísticas, administrativas y docentes.   Tan dignas competencias parecen haber tenido en el ámbito de las Fuerzas Armadas, el reconocimiento del nivel 1 del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior, sin atisbarse en razón de los desempeños profesionales de los mismos otra cualificación superior, lo cual tampoco sería desdeñable.

 

¿Qué ocurre por el contrario con los suboficiales de la Guardia Civil? Pues en resumidas cuentas que, las funciones y cualificaciones profesionales para las que se les forma no son ni deben serlo con carácter general, aquellas operativas, técnicas, logísticas, administrativas y docentes propias de las Fuerzas Armadas, pues, en todo caso además de aquellas, los suboficiales de la Guardia civil poseen unas exigencias algo distintas a las del resto de militares de igual categoría.  Así, los suboficiales de la Guardia  Civil desempeñan de facto, de hecho y de derecho, similares competencias profesionales como Fuerza de Seguridad a las realizadas por otros servidores públicos.

 

¿Cabe comparar por tanto a los guardias civiles con otros profesionales de la seguridad pública? Pues claro, es obvio y evidente. ¿Y con quien entonces? También es palmaria la contestación, pues debe asumirse que la única comparación posible es con quién se encuentre en similar estatus jurídico. ¿Quién ostenta el estatus de Fuerza de Seguridad del Estado al igual que la Guardia Civil? Solo hay una respuesta posible, el Cuerpo Nacional de Policía, la Policía Nacional.

 

Es nuestra dualidad, nuestra condición mixta de militares y Fuerza de Seguridad, la que condiciona definitivamente el desempeño profesional genérico de los guardias civiles, por lo que debe ser bajo ese prisma, sobre el que ha de observarse la particular situación de cada categoría o escala.

 

En cuanto a la condición militar, es necesario recordar que en el ámbito de las Fuerzas Armadas, en la categoría de oficiales, siguen existiendo particularmente dos escalas de oficiales distintas en virtud del nivel del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior, resultando de ello, que al acceder al primer empleo de la categoría de oficiales de las Fuerzas Armadas, existan tenientes con nivel MECES 2 (grado) y otros con nivel MECES 3 (máster), aunque nominalmente ambos sean denominados Graduados.

 

Es sin embargo al tratar la condición de Fuerza de Seguridad, cuando observamos que la Policía Nacional, para los integrantes de la escala ejecutiva, aquella equiparable por cometidos y competencias a la Escala de Oficiales, otorga por su enseñanza de formación la equivalencia a Máster de los estudios de Inspector del Cuerpo Nacional de Policía, también con nivel MECES 3.

 

Debe compararse entonces, de forma directa a los suboficiales de la Guardia Civil, por su condición de Fuerza de Seguridad, con los Subinspectores de la Policía Nacional, cuya formación es equivalente al nivel académico oficial de Grado, nivel MECES 2.  ¿Es entonces un desvarío esperar que el Real Decreto de ordenación de la enseñanza en la Guardia Civil establezca un nivel MECES 2 para los egresados que accedan a la Escala de Suboficiales?  Sinceramente no.

 

ASESGC defendió en sus primeras alegaciones la consecución del nivel MECES 1 Técnico Superior, para los integrantes de la Escala de Cabos y Guardias, del nivel MECES 2 Grado, para los integrantes de la Escala de Suboficiales y, el nivel MECES 3 Máster, para los integrantes de la Escala de Oficiales, con independencia de la modalidad de ingreso por la que se acceda a ésta.

 

Todo ello, además de otros aspectos como evitar eternos procesos formativos que se prolonguen sin sentido, sin más objeto que desalentar a los guardias civiles de la posibilidad de participar de la promoción profesional, se seguirán defendiendo hasta conseguir mejores guardias civiles en todas las escalas.

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