Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Lunes, 30 de septiembre de 2013 | Leída 405 veces

La responsabilidad de la Administración y su falta de ideas

La seguridad pública, es una competencia del Estado que debe garantizar a los ciudadanos. Es el Estado, el Gobierno, el que debe poner los medios y elementos necesarios para su consecución. La Guardia Civil es en este caso el instrumento, la herramienta, a través de la cual se pretende conseguir ese objetivo.

 

Sin embargo, la herramienta necesita un mantenimiento, engrase, alimento, descanso. No se puede conseguir un servicio de seguridad pública adecuado obviando la herramienta, sin tener en cuenta su desgaste y reposo, intentando forzarla hasta los límites máximos. No se puede exigir a los hombres y mujeres que componen la Guardia Civil la responsabilidad de mantener la seguridad pública simplemente exigiéndoles un mayor esfuerzo horario, renunciando a sus días libres, poniéndolos en situación de localización permanente y sin retribuir absolutamente nada. Eso es una huida hacia delante y evidencia falta de ideas.

 

Fijar en 48 horas la jornada máxima del personal excluido del régimen general sin fijar una jornada de referencia clara y manteniendo el sistema discrecional de productividad constituye uno de los mayores recortes a los derechos de jornada y horario, y sobre todo al respeto, de estos guardias civiles. La reacción de la Guardia Civil  ante una necesidad acuciante es ansiosa y desesperada, la presión por encontrar una solución les ha podido y han tirado por donde siempre, apretando las tuercas a los que están atrapados en un sistema de productividad que no da explicaciones a nadie. Obedece, trabaja y calla.

 

La modificación de la jornada de trabajo debe ir necesariamente ligada a la modificación de la Orden General de Productividad asignando la productividad estructural de una forma objetiva al sobrepasar la referencia de jornada que se marque. Tal y como se hace para el régimen general cuando se sobrepasa la jornada de referencia de 37,5 horas se cobran sobreesfuerzos. El mismo sistema que se sigue con los servicios burocráticos, cuando sobrepasan la jornada de 40 horas semanales cobran la productividad.

 

Es evidente que esto tendrá un gasto pero el Gobierno debe asumirlo porque su responsabilidad es mantener el sistema de seguridad de una forma responsable, no limitándose a apretar las tuercas a los de siempre.  

Revista Suboficiales. ASESGC • Términos de usoPolítica de PrivacidadMapa del sitio
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress